23 jul 2014

Palabras de bienvenida

                                         
                   Con mucha satisfacción los recibo en mi blog.
                   Tienen para leer una gran cantidad y variedad de poemas.
                   Hagan todos los comentarios que gusten.
                   Afectuosamente,
                   Marcos David 

6 jul 2014

Música en la búsqueda de Dios


Amo la música y amo a Dios. No los veo ni los entiendo, pero sigo la huella de sus tonadas. Nada puedo enseñar a nadie, porque hay un libro abierto llamado mundo, que ocupa mis horas en ver y aprender. Pero así como salen ríos de la montaña, saldrá de mí un cortejo de palabras. Diré que he vivido y revivido, que he muerto y que he nacido, que huelo a sales de marea. Como se hunde en los ojos el grano de arena, el viento celestial hundirá lo que soy en quien me lea. Saldré a buscar la patria eterna, y hallaré las músicas que halle, conforme aquel que sabe me haga oír al andar. Bendito el que busque lo que busco. Bendito el que lo busque mejor. Amigo muy preciado.
 

Todos somos niños, ingenuos e inocentes. Miramos la vida desde abajo. Robaremos quizá una manzana, o lloraremos hasta ver a mamá. Sufrimos más que nada estar solos, y al sentir cómo crujen las ramas en la noche.

 
En un momento de quietud, juzgo mi tiempo y mi lugar. ¿Qué soy a la luz del universo? Tal vez me he perdido en la neblina, y fieras me esperan alrededor. Invocaré tu ayuda, Creador. He visto que no puedo nada.
 
 

18 may 2014

En un grito

 
Que mi vida se convierta en un grito de Cristo:
¡Ay, hombres, escuchen a Dios!
 
¡Les ha dispuesto una gran salvación,
y Él demora en su paciencia
la condena del mundo!
 
¡Vean a quien Él envió para librarlos!
¡Vean al Hijo, al que fue dado en sacrificio!
 
¡No se duerman, pequeñitos,
no ignoren la justicia de Dios!
¡Quien ha faltado a Su nombre y Su ley
no quedará sin castigo!
¡Como fue antiguamente, en días de Noé,
así será, así caerá la humanidad!
¡Solo el justo salvará su alma!
 
¿Dónde hay fieles? ¿Dónde hay perfectos?
¿Quién arrojará la primera piedra?
 
¡Hay perdón en la sangre de Jesús!
¡Hay misericordia en Jesús!
¡Sumérjanse en Él los que amen la vida,
y Él los sanará!
¡Vengan a Él, al Escogido,
y serán justificados, y habrá para ustedes
Herencia!
¡Y serán llenos de la Gloria
y del Espíritu de Dios!
 
 


17 may 2014

Fuente de mentiras


¿No es muy sabido ya
y repetido desde siempre
que traicionan las palabras
y pueden bien sanar
o bien llevar al abismo? 

¿No es posible llamar
a la muerte y la deshonra
con el nombre de la vida,
y llamar Dios al Demonio? 

Tal vez el poeta
sea un gran engañador,
mueva a las ovejas
al barranco.
Y el valeroso profeta
comercie, o él mismo
se engañe y no entienda
quién habla en su corazón. 

¡Somos niños los hombres!
¡Los adultos nos someten
con su fuerza y temeridad! 

¿Acaso aquel que sus años
fueron en tiniebla
no será deslumbrado
con solo una lámpara, o el sol
será a él la máxima luminaria
y no buscará ya
la Luz de su Creador? 

¡Ah la verdadera Justicia!
¡Ah la verdadera Verdad!
¡Ah el Dios verdadero!
¡Ah quien pueda librarnos!
 ¡Ah, te ruego, vigilante, no dejes
de velar
!
 

15 may 2014

Gran Rey del Universo


Sé que mi Redentor vive
y me alzará de entre los huesos y el polvo.
Correré a sus brazos de gloria
y cantaré la canción de la mañana:
Vengan todos los hijos de Dios
a las rodillas del Amado,
quien en su muerte puso el infierno
bajo su mano, y en su victoria coronó
la victoria de la vida. 

Se han reído de mí los cobardes
y los necios me tuvieron por loco,
fue injusta mi causa ante el Error
y los siervos del Abismo me azotaron.
Hemos triunfado sobre los santos del Creador,
celebraron ellos en su instancia de altura,
pero luego de la calma engañosa
enfureció el huracán, y la tierra se abrió
y el fuego comió sus carnes y murieron.
El justo florecerá como la palmera del Líbano
y su tronco llegará hasta los cielos infinitos. 

Yo me gozaré en el Dios de mi salvación,
y gritaré alegrías al que me ha sanado.
Porque no era nada y me quiso todo,
y coció alas con que volé a su templo de amor.
¡Óiganme estrellas y galaxias!
¡Óigame la tierra y lo profundo del mar!
El Cordero, el León, se ha parado
sobre las cimas de su reino
y ha jurado honrar a los que esperan en él.
No tema el que lo busca,
no se oculte el que ha escuchado su voz.
Confundidos van a ser los ingratos,
los que pidieron la luz en las cuevas tenebrosas
y escupieron su cruz. 

¡Oh ángeles y mártires, sabios y profetas!
¡Únanse al coro, todos ustedes benditos.
Verán la derrota del mal, y la verdad exaltada.
No recibirán ya las burlas del ciego,
y en todo lo que hagan prosperarán!
 

10 may 2014

Lo sublime


No nos bastan ni cien años llenos de viajes
para abarcar la extensión de la Tierra toda.
Siempre quedará una maravilla
no descubierta y un misterio en develar. 

Ni basta a la NASA toda
su exploración, porque la Luna
siempre sorprenderá en su belleza,
y Marte enseñará inconcebibles riquezas. 

¿Quién entenderá las pulsiones del Sol
y la órbita de todos sus rayos en la mañana?
¿Quién oirá la canción de Mercurio,
orgulloso de su fuerza interior? 

Magos y sabios del mundo
acarician un poco la luz,
les viene luego trastorno y una densa opacidad.
¡Ah quién descifrará su sueño al faraón! 

¡Salga la mente del hombre
de esa pequeña celda! ¡Libre su alma
de tal absurda estrechez!
¡Si somos unos niños ingenuos! 

Ninguna torre de Babel llegará
a los montes del cielo,
ni habrá nave presurosa
que hurgue las faldas del Creador. 

Caerá, caerá hasta el escombro
la soberbia, caerá el ciego en su pozo.
Noche sobre la noche caerá.

Y entonces el polvo y la arena del mar
y la rama en el desierto clamarán:
¡Muevas el viento a nuestro favor!
 
Del fin del universo vendrá
quien sepa darnos la paz.
 
 

3 may 2014

La Palabra

Tarde o temprano caerá la ilusión,
y el malo será visto malo,
no estafará, no engañará.
 
Saldrán a luz las acciones ocultas,
para vida o total devastación.
 
Nadie quedará en pie sobre la línea fronteriza.
El tibio será como el frío,
solo el caliente, el hombre de fuego
reinará con Jesús.
 
Hoy seduce con fuerza y mentiras
el viejo dragón,
dando virtudes y dones
que presumen grandeza y realidad
mas no lo son,
son espejo artificioso,
dulce que no nutre,
lleva a caries y dolor estomacal.
 
Muchos pierden en él
toda la luz de su alma,
y tienen en poco al Señor,
al Dios que los hizo y jamás olvidó.
 
¡Despiértese aquel que quiera triunfar!
¡Despiértese aquel que comprenda!
¡Despiértese quien ame la vida!
 
Esta era corrupta acabará.
Los ricos y poderosos
serán llenos de espanto,
no podrán por ninguna de sus armas
librarse del Gran Juez que vendrá.
 
El Rey del Universo llegará,
volverá a la Tierra en busca de lo suyo.
Pisará a la serpiente, quebrará al falso dios.
 
El Santo blasfemado, escupido, ignorado,
el Justo asesinado, colgado en la cruz,
desplegará su entera eminencia
y todo Lucifer se pudrirá.
El Rey humillará al que se decía
más bueno y grande que Dios.
Revelará la pobreza
de todas sus promesas.
Y aquellos que lo amaron,
que a él se rindieron, a la cabra,
a la escuálida y fea vaca,
al negro y enfermo león,
correrán la misma suerte que le espera
en la firme condena del Creador.
 
Porque nunca mintió
quien dijo Hay un solo Dios
y un solo Mediador.
Nunca mintió quien dio su vida en sacrificio
para limpiar en su sangre
la basura,
la noche inmersa en nuestro ser.

Vive Jesucristo y es el Rey del Universo.
Pronto muy pronto llegará a nosotros
plenamente, en su completa realidad.
 
Todavía convoca a quienes quieran
entrar en su Reino,
quienes crean que Él es y confíen
que será, y que nada ni nadie lo impedirá.
 

5 abr 2014

El Hijo de Dios


Vi como miles de millones de almas
ardían y se quemaban y morían.
Vi sabios y fuertes, grandes y nobles,
videntes iluminados, poderosos,
cómo eran pisoteados
como larva, como la mísera nada,
en el infierno profundo,
crudo y real, en toda agonía,
y a Satanás,
fiero león que rompía las carnes.
Malos y buenos sufrían por igual,
era solo pavor, el olvido.
Una aguda lanza
hería a la humanidad. 

¡No valían las obras,
ni ayunos ni plegarias,
ni horas de silencio y meditación,
ninguna ascesis,
ni dejar egoísmos, ni venderlo todo,
ni ayudar,
ni servir a la paz,
ni amar al extraño ni cantar a Dios! 

¿Qué forma, qué camino, qué palabra,
qué ciencia nos librará?
Han cerrado los cielos quizá.
No importará ni poco
cuánto pensemos, cuánto luchemos
y hurguemos y deseemos y lloremos,
porque no,
hemos visto que ya no,
terriblemente,
no vendrá jamás a nosotros
la vida eterna. 

Es todo noche y desesperación.
La más bella luz que sigamos
se reirá finalmente burladora
al mostrarnos su auténtica tiniebla.
¿Por qué?, gritaremos.
¿Por qué nuestro Creador no se apiada?
¿Por qué es tan firme, implacable su ira?
¡Quién tolerará la verdad!
¡Mejor infinitamente es la suerte
de quien nunca nació! 

Y vi entonces como en nuestro punto
de mayor aflicción,
el entero universo estremeció
y la Gloria,
la Luz viviente y genuina,
la Fuente de la Vida,
de todo ser y de todo hombre,
nuestro anhelo, nuestra meta,
inclinó su faz,
y en el aliento de su alma
cruzó todas las regiones celestes
y arribó en la tierra condenada,
y dijo Libre serás,
y tomó cuerpo de humano,
por el que dijo Salvo serás.
Dios venido de Dios,
hecho criatura, nos amó,
y en su única y plena potencia
habló y dijo Hermanos, Yo soy. 

2 abr 2014

Quién es ese

Ah, mi amigo,
no llores,
hay gran esperanza para vos.

No sigas luchando

vanamente,
si ya todo cansa.

No herirás,

 amigo,
las rocas y el aire.
La vida nos tuerce,
verás,
al ir en soledad.

Hay alguien, mi amigo,
allá a lo lejos que se acerca.
Oigo su voz,
como un eco
dulce que te nombra.

¡Amigo!,

dice,
no temas.

Qué cosa, ¿quién es
aquel hombre que llama?

¿No parece que al hablar,

su palabra tiembla y nos arrastra?
¿Quién puede hacer así,
con tal vigor
y tan bellamente?
Hay gran esperanza para vos.

Lleva este varón
la vara y el callado,
y guiará a tu alma
a tiernas praderas,
donde el sol abriga
y la luna consuela,
donde a tu izquierda y tu derecha
corre el manantial.
Dará a tu boca
mieles y aromas,
y al comer te saciarás,
y sabrás como toda tu vida,
antes dolida,
goza.



31 mar 2014

En debate

Todas las religiones están equivocadas,
salvo nosotros.

Todas las religiones son iguales,
en la esencia
que anunciamos.

Todos somos perfectos,
solo distintos.

Nos hemos quemado,
todos,
no hay salvación.

Todo es misterio,
nada puede decirse.

Todo el sentido es reír.
Todos debemos orar
y ayunar.
Todo es absurdo.

Todo surgió de la nada.
Todo es creado.
Todo está en el amor.

Luego vino Dios
a mostrarse.
Y ellos siguieron hablando.

Lección de botánica

Nuestro cuerpo es una maceta.
Nuestro espíritu la tierra.
Dios pone en nosotros
la semilla,
su Hijo amado,
y por el agua que es su Espíritu de Vida,
crecerá a su tiempo la flor.
Y esa flor quedará
en el parque de los cielos.


30 mar 2014

A la muerte

No te amamos, no te deseamos.
No hables de nosotros, no nos pidas nada.
Sos detestable, una herida.
No vengas, no te acerques, no nos pienses siquiera.

Te odiamos, abominable.
Ojalá decaigas, te destronen,
ya no tengas poder.
¿Quién te quiso? ¿Quién te llamó?

Solo hay maldición en tu nombre,
implacable, devoradora,
te burlaste
de millones de lágrimas
y oraciones, y muy nobles actos.
Tantas veces preferiste
castigar al valiente, al generoso,
al hombre de bien,
y cuidar en su lugar
al que te merecía realmente.

¿Dónde estás? No te ocultes.
Tenemos furia con vos.
Vamos a golpearte,
vamos a agredirte del todo,
muerte, y a matarte.

¡Vamos, muerte, a matarte!
¡Si pudiéramos!
¡Si nos dieran las armas!
¡Quién nos librará de vos, horrenda,
reina de la noche, tramposa!

No seguiremos más tu camino,
no atenderemos nunca tu voz.
Será la vida nuestra vida,
solamente, y toda nuestra ley.
Y ya verás, mentirosa,
cómo por la vida misma
lo haremos.



28 mar 2014

Por ella

Este deseo mío, tan fogoso y tan dulce,
me deslizo y no pienso,
mi vida es sueño, porque la veo,
porque ella me ve y puedo tocarla,
porque tanto la deseé
y ahora ella también pide mi beso.
Alguien me ha dicho que no.
No es tuya no es el momento.
Que la evitara y no la buscara,
me ha dicho, que es veneno
el fruto de mi ansia.

Qué sabrá él de sueños
y esta delicia
de abrazarla y rodearme con toda ella.
Qué noche ve en mi alborada
aquel obtuso, viejo
enemigo del amor.
Por qué me acusa,
cómo no entiende
cuán puro y noble gozo
me liga a ella, que no hago mal,
que honro la vida,
que hay su caricia también.

¡No me juzgues, no insistas
con la densa
y opaca fórmula santa,
la agobiante y severa senda de la fe!
¡No voy a enturbiar estas aguas!
Quiere mi fuente radiar,
derramarse vigorosa, y alegre,
rebosarme, empaparme,
inundarla y henchirnos de fragor,
regar el mundo con el agua
de tenernos.

¡Mala, mala,
sucia y pavorosa tu voz!
¡Lejos de mí tus palabras,
ángel de penas,
de tan fría cárcel a mi alma!
¡No pienso dejarla! Duramente
luché por su cariño,
y ahora es mía y es lo único
que acepto como vía y realidad.

¡Ay,
lo suplico,
no me prives de ella!
Cualquier otra cosa, Cristo, que me pidas,
cualquier otra cosa,
la haré gustoso y alzaré tu nombre,
Cristo, pero no...
no ella.

Sé que hoy no te busca, lo sé,
ni te ha seguido nunca,
pero Señor...
es buena, y quizás
algún día crea,
yo la anime, digo, y se convierta,
y seamos tuyos,
ambos,
enteramente.

Ay, es mucho dolor.
Pase, pase de mí esta copa,
si es posible,
Padre, y si no,
lo acepto,
me guíes.

25 mar 2014

Esa atracción

¿Qué es eso del mal que nos fascina?
Porque lo vemos
y no nos basta la luz.
Ansiamos descubrir qué ocurrió,
dónde estaba Dios cuando la noche
reposaba, al principio,
sobre la faz del abismo.
¿Quién es ese que irguió su alma,
seguro, contra la Roca,
y cayó terriblemente de la gloria?
¿Cómo pudo ser?

¿Por qué, Jehová, prohibiste aquel árbol?
¿Qué era aquello que querías
que tus hijos no gozaran?
¡Y ahora quién resolverá esta locura tremenda!
Que todo un mundo,
avistado apenas,
de altura infinita, inagotable,
nos cela ardiente y batalla,
y nosotros, quedos, revoloteamos.
¡Si pudiéramos pelearnos de igual a igual!

Pero si acaso la orden es no,
y así no podemos saber
ciertas cosas,
o cruzar tal frontera,
si debemos creer solamente la palabra
de este o aquel,
y decidir cada día por el todo o la nada,
¡rogamos entonces nos avive
tu más honda piedad!
Y sepas guiarnos, pastor,
por las sendas de paz.

Tan débiles somos.
¿Cómo evitaremos a aquel,
más grande y astuto que nosotros,
increíblemente atractivo
pero maldito
y desechado por siempre?
¿Qué imán nos prenderá a tu luz?
¿Qué lazo de amor
nos ligará con ella en vigor,
para no gustar ingenuamente
la penumbra?

Aterrados, temblorosos,
como una frágil paloma,
nos resta confiar en que quizá
tu enojo pueda calmarse,
y en la alegría con que ayer nos hiciste,
hoy regreses,
nos mires con afecto,
digas “vengan, hijitos,
los estaba esperando”.