28 mar 2014

Por ella

Este deseo mío, tan fogoso y tan dulce,
me deslizo y no pienso,
mi vida es sueño, porque la veo,
porque ella me ve y puedo tocarla,
porque tanto la deseé
y ahora ella también pide mi beso.
Alguien me ha dicho que no.
No es tuya no es el momento.
Que la evitara y no la buscara,
me ha dicho, que es veneno
el fruto de mi ansia.

Qué sabrá él de sueños
y esta delicia
de abrazarla y rodearme con toda ella.
Qué noche ve en mi alborada
aquel obtuso, viejo
enemigo del amor.
Por qué me acusa,
cómo no entiende
cuán puro y noble gozo
me liga a ella, que no hago mal,
que honro la vida,
que hay su caricia también.

¡No me juzgues, no insistas
con la densa
y opaca fórmula santa,
la agobiante y severa senda de la fe!
¡No voy a enturbiar estas aguas!
Quiere mi fuente radiar,
derramarse vigorosa, y alegre,
rebosarme, empaparme,
inundarla y henchirnos de fragor,
regar el mundo con el agua
de tenernos.

¡Mala, mala,
sucia y pavorosa tu voz!
¡Lejos de mí tus palabras,
ángel de penas,
de tan fría cárcel a mi alma!
¡No pienso dejarla! Duramente
luché por su cariño,
y ahora es mía y es lo único
que acepto como vía y realidad.

¡Ay,
lo suplico,
no me prives de ella!
Cualquier otra cosa, Cristo, que me pidas,
cualquier otra cosa,
la haré gustoso y alzaré tu nombre,
Cristo, pero no...
no ella.

Sé que hoy no te busca, lo sé,
ni te ha seguido nunca,
pero Señor...
es buena, y quizás
algún día crea,
yo la anime, digo, y se convierta,
y seamos tuyos,
ambos,
enteramente.

Ay, es mucho dolor.
Pase, pase de mí esta copa,
si es posible,
Padre, y si no,
lo acepto,
me guíes.

1 comentario:

  1. take good loving care of her soul - she'll need to use it one day

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