¿Cómo
predicar a Cristo
sin
humillarlo?
¿Cómo
hacer obras dignas de él?
¿Cómo
decir lo que es
y
no opacarlo?
¿Cómo
ser ejemplo de la fe?
Tal
vez escribo demasiado.
Me
inquieta no lograr
convocarlo.
¿Cómo
ser bello y verdadero,
nuevo
y eterno,
sincero
aunque libre de mi ego?
¿Con
qué palabra expresar
la
Palabra?
¿Qué
brillo dar a la Luz?
Si
a Dios anuncian las nubes,
los
mares, las colinas
y
los actos de amor,
¿qué
puedo hacer yo
que
ignoro tanto?
Lo
acepto,
echo
mi nada a sus pies.
Seré
quizás como
el viento
y
algún día
a su mando
a su mando
soplaré.
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