14 mar 2014

Clamor de la humanidad


¡No somos más que por tu mano!
 
¿Por qué vinimos a morar a esta tierra,
por qué esta carne,
por qué esta vida en la que somos?
 
¡Vos nos ideaste y nos hiciste!
 
¿Quién designó para nosotros
dos ojos solamente y no mil?
¿Quién limitó nuestra visión
y así también nuestra fuerza?
 
¿Quién nos hizo nacer
en mundo ya contaminado,
y puso ante nosotros
multitud de valores y trampas?
 
Vos, solo vos, que estás encima de todo,
que todo lo llenás y nutrís.
Que en vos todo brilla u oscurece,
y todo palpita en tu voz.
 
¿Cómo es que sabremos y podremos
sin tu guía prodigiosa,
sin que mires con amor, sin que nos ames,
y te acerques y nos salves?
 
Lo que tengamos que ser,
como debamos hablar y pensar,
cual sea el más noble sentir,
nos lo reveles.
Seamos cargados de vigor,
de la potencia que exige tu luz.
 
¿Por qué moriremos secamente?
¿Por qué seremos tontos y pedantes,
sordos y ciegos,
rebeldes para nuestro propio mal?
¿Por qué no recibiremos tu ayuda?
¿Por qué no vendrás sobre nosotros
como lluvia poderosa,
como gran inundación,
para colmarnos de tu vida gloriosa?
 
No nos dejes a la deriva,
esclavos y reos
de nuestra sola mente,
tan pobre y sinuosa,
tan distante y enemiga
del cielo y de vos.
 
Por favor,
si somos duros nos ablandes.
 
Te deseamos,
si poco nos impulses a lo más.
 
Hemos sufrido bastante,
demasiada violencia y confusión.
 
Te apiades,
Padre,
y hagas que todo esto cambie.
 

1 comentario: