Y qué si aunque vos te reíste
cuando yo me caí,
tropezándote vos
yo te tomo del brazo.
Qué si al ir a tu casa
me diste solo agua,
y yo compro para vos
las mejores galletas.
Y qué tanto si faltaste
a las tres primeras citas,
y ni aún a la cuarta
yo llego tarde.
Qué problema te hacés
si después de tus agravios,
yo voy a tus padres
y hablo maravillas de vos.
Y qué si en tu locura
me clavaste un cuchillo,
y tras tu desmayo
te alcanzo al hospital.
¿No puedo ser diferente?
¿No puedo confiar que algún día
tendrás el alma sensible,
los ojos abiertos,
y dirás 'te quiero', 'perdón'?
Confío y espero.
Y qué, me objetarás,
si nunca sucede,
si me voy sin amar...
Lloraré por tu vida.
Pero aun así habré gozado
del más alto bien:
habré tenido la paz.
Después de leer esta poesía pensé en 1° Corintios 13. Allí se describe cómo es el verdadero amor, el que procede de Dios. Te invito a leer este pasaje. Que tu corazón sea lleno de este amor.
ResponderEliminarConozco el pasaje, es muy bueno. Muchas gracias por el comentario. Saludos!
ResponderEliminarPrecioso poema Marcos David..precioso.
ResponderEliminarAbz