27 feb 2014

Un tal Jesús

Quisiera conocer a Jesús como a un cualquiera
Hablar con él como si fuera nadie
Preguntarle a qué se dedican tus padres
Que su voz fuera una voz más entre tantas.

Pido viajar a Galilea y acercarme a la multitud como un curioso,
y quejarme por la sed, el hambre y el sueño,
y luego asombrarme, espantarme, maravillarme y todo por verlo llenar
mil canastas de pan, pescado y condimento.
De paso también preguntarle por su magia (¿de dónde la sacaste?)
Quisiera dudar de él, sospechar, no saber si miente, si es loco,
blasfemo, agitador, profeta o el Hijo de Dios.

Quiero estar ahí durante el juicio y gritar por Barrabás
Quiero verlo en la cruz y admirar su entereza,
y sentirme culpable; decir que era sangre inocente
y rogar al Cielo misericordia.

Quiero creer en él o burlarme de él,
como sea, pero por haber estado,
por haberlo visto como a “un tal Jesús de Nazaret que predica”
Y preguntarme quién es este que manda al mar y la tormenta.

Verlo enojado,
y llorar y reír y tomar vino con él…
¿Puedo, acaso?
¿Puedo empezar de nuevo, y vivir y ser un cristiano?

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