27 feb 2014

Nunca será nada

Yo busco crecer, y al crecer me hago más selectivo,
más juicioso,
más exquisito podrían decirme.
Elegir un amor es como escoger un dios,
es un acto de fe y de entrega,
una ofrenda, y debe hacerse
en plenitud de sentimiento,
voluntad y conciencia.
No es huir de la soledad,
es amar de forma especial,
como ya debiera amarse a todo hombre
pero con algo especial,
con un secreto más profundo.
Nunca negar el propio deseo, las expectativas,
la ambición, todo lo que rogamos
que tenga quien vaya a ser nuestra pareja.
Aceptar las propias demandas.
Y ser juiciosos, y pacientes: esperar.
Buscar conocer, comprender a todos,
pero esperar, mirar minuciosamente.
Y si pasa un año y no llega,
que pase nomás.
Si dos y tres, y cuatro…
Que pasen nomás.
Hasta que llegue el momento
en que digas, grites con la fuerza
de todo tu ser ¡Esta es!, o ¡Este es!

Y si ese grito no llega,
y si la revelación no llega…
pregunto…
¿Es tan triste la soledad?
¿Es tanta la soledad de no estar acompañados?

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