27 feb 2014

Un hombre

Se ve chiquito,
frágil y suave.
Sueña con algo
demasiado grande para él.

Hay en su corazón
una carga,
desde hace ya varios años.

Otro en él que lo llama,
lo incita a una vida extraordinaria.

Y no pocas veces él
se ilusiona,
le cree.

Camina hacia el mar.
Pero luego piensa y se mira.
Siente miedo a las olas,
y vuelve.

¿Podrá asentarse algún día,
confiado,
en lo profundo del mar?

Ciertamente,
en cada ida hacia la costa
más se acerca.

Aun sin entender,
sabe
que no hay más destino
que pudiera avivarlo.

1 comentario:

  1. Estamos en la tierra para correr la carrera, pelear las batallas, cumplir los sueños, llegar a la meta. Caminando en fe, con integridad y en comunión con Dios, con Su ayuda, lograremos cumplir con ese propósito por el cual Dios nos dio la vida.

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